La moda. ¿Amiga o enemiga?
¡Obviamente amiga!. La gente dicen que la cara es el espejo del alma. Para nosotros es falso, la ropa lo es.
Sin ir más lejos, ¿qué os inspira más confianza, alguien embutido en su chándal Adodas o alguien con "percha" que lleve la última temporada de Massimo Duti? Pues eso.
¡Y ojo! No necesitas el bolsillo de Amancio Ortega para ir decente. Tiendas como H&M o Pull&Bear ofrecen moda juvenil a precios muy buenos en relación cantidad precio.
Eso sin olvidarnos del recién abierto en nuestra ciudad, Primark, que, por cierto, si no sabes buscar será mejor que te quedes con tu antiguo chándal.
Y ahora lo temible... las tendencias. Para empezar, ¿qué es una tendencia? Bueno, nosotros pensamos que las "tendencias" son aquellos estilos, ya sean de vestir, patronaje, formas, colores y un sinfín de etcéteras que componen lo que se lleva en el mismo momento que estás leyendo esto.
¿Y por qué entrecomillado? Fácil, porque todo el mundo ve las tendencias como algo que imponen, que alguien en una sala sin ventanas escribe en su Mac todo lo que hay que llevar en cada temporada.
Las tendencias son, en parte definidas por los diseñadores en las pasarelas, solo que a un nivel más mundano. (de hecho, las "horteradas" de las pasarelas son la representación de que se va a llevar x forma o £ color)
Y ahora es cuando entramos nosotros, los consumidores. "Nueva Temporada" cuando nuevos productos llegan a tu tienda favorita, que para comprar algunos tienes que traficar con tus órganos y muy variados. La gente va a guiarse por sus gustos y preferencias, y la tienda digamos que "lo anota". Si algo se vende bien, obviamente se pedirá más producto de colores, estampados o forma parecido. Ahora, imagina eso a nivel global. Voilà, ahí tienes tu tendencia.
Si tenéis cualquier duda no resuelta, siempre podéis contactar por comentarios con nosotros, o incluso vía Twitter en @poshimoshi.
¡Nos leemos!
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